Arqueólogos hallan el sitio donde Josué distribuyó las 12 tribus de Israel

El arqueólogo Scott Stripling a cargo de las excavaciones en Silo comunicó que han hallado las ruinas de la ciudad bíblica de Silo, donde Josué dividió la Tierra Prometida entre las 12 tribus.

“Esta es la primera capital del antiguo Israel y es un lugar sagrado porque el Mishkan estaba aquí el Tabernáculo, donde la gente vino a conectarse con Dios”, señaló el Dr. Stripling, acompañado de docenas de voluntarios y al frente de uno de los descubrimientos más importantes de la “arqueología bíblica”.

Aesguró que con las excavaciones, están conectándose con personas reales, lugares reales y eventos reales. “Esto no es mitología, las monedas que hallamos, estamos hablando de monedas de Herodes, el Grande, Poncio Pilato, Thesos, Félix, Agripa el primero, Agripa el Segundo. La Biblia habla de esas personas”, explicando la importancia de hallar estos objetos que confirman las Sagradas Escrituras.

Se trata de un muro fortificado construido por los cananeos donde el equipo encontró un tesoro de artefactos, con monedas antiguas y cerca de 2.000 piezas de cerámica.

El arqueólogo explica que uno de los objetos encontrados coincide con los vasos de piedra con sus asas, y recuerda Caná, cuando Jesús hizo el primer milagro junto a jarros de piedras llenos de aguas. Cada hallazgo va formando un gran rompecabezas de la historia registrada en la Biblia.

La arqueología y la Bibla

Abigail Leavitt, una estudiante de la Universidad de Pikesville, se encargó de registrar los objetos.

Ella dice que la Biblia cobra vida en el suelo durante las excavaciones. Asegura que ahora comprende la Biblia de una forma distinta respecto a cómo leía antes de hacer las excavaciones y hallazgos, conoce los lugares, y entiende más.

La joven asegura que la arqueología no intenta probar o refutar la Biblia, pero si sirve para iluminar el texto bíblico, el telón de fondo del texto, para colocarlo en una cultura del mundo real para lo que llaman verosimilitud.

En las excavacione se encuentran con una antigua descripción literaria y una cultura material que se vincula. “Nosotros estamos donde Samuel, Eli y Hannah y esas personas sobre las que leemos, vinieron como nosotros, necesitando respuestas, necesitando conectarse con Dios, necesitando perdón”.

El arqueólogo Stripling dice que con los estudios del suelo y las excavaciones se conectan con el pasado y encuentran lecciones de fe para el presente. “Para mí, este es un suelo sagrado”.

Fuente Guíame