Médicos alertan graves anomalías en embarazo, pero su madre ora y nace excelente

Kate Mckinney junto a su marido Bobby son de Estados Unidos, y dan testimonio del poder de Dios en sus vidas, cuando estaba transcurriendo su embarazo en marzo de 2018, una mala noticia los sorprendió mientras realizaban el examen para descubrir el genero del bebé.

Cuando supieron que el bebe era un niño, también detectaron una anomalía la cual no sabían cuan grave podía ser y de inmediato consultaron un especialista.

Según los estudios realizados se podía ver un fluído en la parte trasera del cuello del bebe, una mala señal que podía deribar en varios problemas.

Cuando consultaron al especialista estaban en la semana 18 de gestación, y los médicos sostenían que el fluído en su cuello era demasiado para que pueda continuar con vida.

“No había ninguna oportunidad. Él tenía un higroma cístico. Esto significa que podría tener trisomía, un defecto estructural o sus órganos podrían no desarrollarse adecuadamente”, detalló su madre.

Luego de saber el diagnóstico, el médico le propuso la idea de interrumpir el embarazo pero Kate se negó absolutamente, aunque el médico continuó insistiendo y le advitió de las consecuencias que podría ocasionarle continuar con ese embarazo, tanto a ella como a el bebe.

Mientras Kate era sometida a un examen de sangre para identificar el origen del fluído, una enfermera se acercó y le dijo: “Sólo tenga fe. Nada es imposible para Dios”.

Kate recuerda que ese momento fue increíble, mientras su médico estaba insistiendo para interrumpir el embarazo, esa enfermera llegó como un ángel para darle aliento. “Yo sé que Dios la colocó allí ese día para decirme eso. Necesitaba escuchar eso”, dijo Kate.

Su nombre era Whitney, y luego nunca más la vió dentro de la clínica médica. Kate asegura que fue un ángel enviada por Dios.

Prueba de fe

Kate cuenta que ellos permenecieron orando a Dios mientras los médicos insistían con la idea de interrumpir el embarazo, y antes de concurrir a su consulta de 26 semanas, pidió un milagro para la vida de su bebe.

Cuando realizaron la última consulta, el técnico de ultrasonido no realizó el control del higroma cístico, y temieron recibir un amala noticia.

Finalmente, fueron al parto el día 5 de noviembre del año pasado, y recibieron a su niño en excelente estado de salud. Los médicos estaban sorprendidos, no hallaban explicación alguna. Volvieron a realizar exámenes de control, y todos dieron negativo.

Lo único que presentó el pequeño fue un soplo en el corazón, pero nada de que preocuparse, ya que es algo normal y que con su crecimiento se regulariza solo. Su madre dice que tenía 0% de probabilidad de viday hoy está aquí sano.

Kate señala que su fe ha sido probada durante este embarazo. Ahora comprende que Dios la estaba probando para saber si ella confiaría en él hasta las últimas consecuencias. Y hoy está feliz de haber confíado en él.

Mientras se está promoviendo las interrupciones de los embarazos en Estados Unidos, Kate y su marido son un ejemplo de vida para mostrar que para Dios no hay nada imposible.

Fuente Guíame