Dios se revela a Anne Graham y recibe total sanidad mientras lee 2 Reyes 5

Anne Graham Lotz conocida por ser hija de Billy Graham, un recordado evangelista que ha partido con el Señor, ha atravasesado una dura prueba a sus 70 años la cual ha cambiado su vida en los últimos meses después de la pérdida de su padre.

Ella comparte su historia por medio de las redes sociales, y cuenta como Dios la va guiando y va tratando con su enfermedad. Ahora, ha publicado que gracias a Dios, en su última sesión de quimioterápia será libre del tumor maligno mamario, siendo limpia y sana en su totalidad.

Anne recibió su diagnóstico el año pasado, hacia octubre inició su tratamiento y ha vivido un proceso de estamos muy dificiles. Ya ha sido sometida a una cirujía, pero su tumor se propagó hacia los nódulos linfáticos.

Según las declaraciones de Anne, ella asegura que siente que Dios la sanó aunque va a terminar su tratamiento asignado por los médicos. Ella explica que las experiencias que está viviendo puedan ser parte de la vida de cualquier creyente, como perder un ser querido o enfrentar una enfermedad y sirven para afirmar la fe.

Vínculo con la historia bíblica de Naamán

Anne compartió la experiencia junto a sus dos hijas, la cual vivió luego de realizar la quinta sesión de quimio. Luego orar, Rachel, una de sus hijas, compartió la historia bíblica de Naamán, que está en el libro de 2 Reyes, capítulo 5.

“Así descendió al Jordán y se sumergió siete veces según el orden del hombre de Dios; él fue purificado y su piel se convirtió en la de un niño “, según dice el versículo 14. Anne comprendió que esa fue la respuesta de Dios a sus oraciones.

“Yo podía oír el susurro claro del Espíritu, confirmando que yo debería continuar con la quimioterapia. El tratamiento completo va a culminar en la séptima sesión, el 14 de febrero”, señaló.

Entonces explicó que la última sesión será como el “séptimo buceo” de Naamán. “Aunque yo resista a la suciedad y al lodo, en obediencia a Dios, voy hasta la séptima sesión”, señaló Anne al realizar la comparación de su situación con la palabra de Dios.

Su médico le decía que ella tenía un “espíritu indomable”, pero finalmente Anne concluyó que si realizaría todo su tratamiento en obediencia a Dios diciendo: “Sí, en el nombre es Jesús”.

Fuente Guíame