Jesús sana de lepra a mujer anciana como dice la Biblia

Sakshi, una mujer tenía lepra en su cuerpo, mientras los años pasaban su estado empeoraba más y más. Sus dedos se curvaban, y sus dolores en las piernas eran muy intensos. Los médicos aseguraron que debían amputar sus piernas, pero ella se negó.

Cuando ya no había esperanza, conoció a algunos misioneros que le dieron aliento y oraron por ella. “Ellos compartieron sobre el amor del Dios, que cura, entonces comencé a orar con fe y le pedí a Jesús para curarme. Por el poder y la gracia de Dios, un milagro sucedió y fui sanada de la lepra!”, testifica.

El milagro llegó a su vida, y fue liberada y sanada como testifica la palabra de Dios, cuando Jesús ora por los leprosos. Agradecida con Dios, entregó su vida a Cristo y comenzó a servirle al Señor a tiempo completo.

Comenzó a asistir una escuela bíblica, mientras anhelaba servir a Dios ministrando a personas con lepra. Ahora, es una misionera junto a Gospel For Asia comartiendo el evangelio de salavación.

Sakshi era la hija mayor de su familia, y sufrió un gran desprecio por parte de todos su hermanos cuando la lepra y sus heridas comenzaron a cubrir todo su cuerpo.

Los temores la paralizaron y los malos pensamientos inundaron su cabeza, tristeza y profundo desanimo, estaba sin esperanzas. Su padre era quien la apoyaba y daba palabras de aliento, pero eso no saciaba su alma, aún se sentía vacía y con ganas de terminar con su vida.

Sierva de Cristo

Sakshi recuerda que su ministerio surgió a causa de otros pacientes con lepra que necesitaban aliento y esperanza de vida. Nadie se acerca a ellos a raíz de su condición, y ella conoce muy bien cuan grande es la necesidad de alquien les lleve amor, y más aún es de Cristo, que es verdadero amor.

Con la compasión y amor de Cristo, entendimiento por sus propias experiencias sus necesidades, Sakshi decidió servir a los pacientes como si fuera su propia vida.

Ayudándolos con trabajos domésticos, dando abrazos, lavando ropa y peinando el cabello, Sakshi le enseña a los pacientes que no son olvidados por Dios y son creados a su imagen.

Sakshi entendió que Dios usó su testimonio para mostrar la esperanza y el verdadero amor inmutable de Jesús a los no amados.

(Sakshi es un nombre ficticio, por lo cual se ha reservado la identidad verdadera de la misionera).

Fuente Guíame