Pastor explica el peligro de las Maldiciones Generacionales

El pastor Augustus Nicodemus Lopes comparte una enseñanza explicando que hoy en día muchas Iglesias hablan sobre las maldiciones generacionales, como los pecados de las familias que producen consecuencias de generación en generación y que deben romperse esas maldiciones para ser libres de la influencia espiritual de sus antepasados.

El pastor Augusto sostiene que esta enseñanza en la cual los hijos cargan con la consecuencia de los pecados de sus padres, es una enseñanza errónea debido a que es sólo la mitad de la verdad y es pone en peligro las basas de la fe de los creyentes más débiles.

Las iglesias fundamentan esta enseñanza en el versículo Éxodo 20:5 el cual dice que Dios visita la maldad de los padres en sus hijos, incluso la tercera y cuarta generación, el cual hallamos en el Antiguo Testamento.

En este caso el pastor cita al profeta Ezequiel 18, haciendo hincapié en la predicación al pueblo de Israel en aquel momento, y hoy confirmado por la obra de Cristo en cada creyente. “Cuando un hijo de un padre idólatra y adúltero ve las malas acciones de su padre, teme a Dios y camina en su camino, nada de lo que su padre hizo vendrá sobre él”, sostiene el pastor.

A través de la obra que hace Cristo, llamándonos al arrepentimiento, se rompe toda “maldición hereditaria”, siendo conocedores de las palabras de nuestro Señor nos llama a una conversión individual.

Continuando con el versículo de Ezequiel 18: 14-19, el pastor demuestra la responsabilidad moral del creyente, individual y personal. Hoy en día se evidencia como el verdadero cristiano rompió con su pasado y con la influencia espiritual de los pecados de las generaciones anteriores al arrepentirse y aceptar a Cristo como su Salvador.

El pastor explica cómo el Nuevo Testamento complementa la enseñanza al reconocer en las escrituras que ya no estamos bajo la maldición de la ley gracias al sacrificio de Cristo en la cruz que nos libró de toda condena.

La obra de Cristo en el Calvario por los creyentes es suficientemente poderosa para romper cualquier maldición y no permitirá a Satanás reclamar ningún derecho sobre los hijos de Dios y menos reclamar aquellos pactos hechos con entidades malvadas, sean nuestras o de nuestros padres, cuando estábamos en ignorancia. .

Según 1 Corintios 6:20 fuimos comprados por precio a través de la sangre de Cristo para ser libres. Ahora estás libre como no dé arte esclavizar de nuevo, según 1 Corintio 7:23. Cómo lo dice también 1 Pedro 1:18 y Apocalipsis 5:9 fuimos sido rescatados por la sangre preciosa de Cristo.

Finalmente el pastor enfatiza que los creyentes deben buscar la santificación, no romper alguna maldición para poder crecer en el conocimiento de Dios y su servicio. La palabra dice si alguno está en Cristo es nueva criatura, las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas. Cristo rompió toda maldición en la cruz y no queda nada sin deshacer desde el momento de su conversión.

Fuente Gospel Prime