China dispone aplicación móvil para vigilar y registrar la vida de cristianos

El gobierno chino inició división el año pasado dentro de las ciudades en comunidades de vecinos en cuadrículas de a 15 o 20 familias y designó un supervisor que informa a los superiores sobre la vida de los residentes que pueden causar algún peligro o problema para el régimen.

El Ministro de Seguridad Pública anunció la medida de “salvaguardar la seguridad del régimen y la protección contra los riesgos políticos” como prioridad de la seguridad pública en 2019.

Como consecuencia ordenaron administradores de grillas que se ocupan de la tarea esencial para desarrollar la seguridad.

Un joven llamado Shandong es uno de los nuevos administradores de la red de la ciudad de Dongying, y contó que sus superiores recientemente entregar un teléfono con una aplicación especial para desarrollar esta tarea. Su objetivo es tomar fotos y comunicar lo que sucede en el área que le corresponde e informarlo a sus superiores.

A Shandong le exigen vigilar su cuadrícula en forma regular y registrar sucesos no habituales o no permitidos, como reuniones de creyentes sin licencia o residentes que no están registrados en su vecindario.

A través de la aplicación se cargan las fotos a una plataforma que está en línea con los administradores del gobierno. Los informes son clasificados de manera automática y enviados para su control y rastreo.

Los administradores de esta aplicación deben cargar como mínimo 300 datos básicos cada mes al sistema, ya sea ingresar, verificar o modificar datos como por ejemplo cambios en el número de residente, detalles sobre las viviendas, empresas, instalaciones o entretenimientos y actividades desarrolladas en la ubicación.

A su vez el gobierno monitorea la ruta de patrullaje que desarrolla cada uno de los administradores a través del teléfono. Los superiores detectan cuando hacen una parada durante la ruta y también pueden comunicarse con ellos para decirles que continúen, explicó Dongying, uno de los administrador de la red.

Instituciones públicas como hospitales y escuelas también son la prioridad a la hora de patrullar junto con la inspección de sitios religiosos y la vigilancia a los creyentes. En particular, los miembros de la Iglesia del Dios Todopoderoso [CAG] deben ser identificados, monitoreados y reportados.

En algunas ciudades de China el gobierno organiza reuniones y ejercicios para capacitar a los administradores de redes a manejar incidentes masivos. Ellos son entrenados por oficiales de policía y reciben escudos y porras durante el mismo.

En el caso de que no puedan resolver tales conflictos, los administradores informan los incidentes a través de la aplicación prevista por el gobierno.

Fuente Guíame